La experiencia de vivir en la era de los regímenes autocráticos siempre va acompañada de extrañas contradicciones que incluyen el tejido de la cultura y el arte más allá de la política. En este artículo, examinaremos uno de los períodos históricos más extraños de Argentina, a saber, la era del ascenso al poder de Juan Perón y sus profundos efectos en figuras clave como Jorge Luis Borges. El extraño suceso ocurrido durante el peronismo, que cambió drásticamente la trayectoria profesional de Borges, no fue sólo un simple traslado administrativo; Más bien, se consideraba un símbolo de la oposición entre conocimiento y dictadura. El estudio de la biografía de Jorge Luis Borges: el camino de la ceguera a la inmortalidad en la literatura mundial muestra cómo el escritor fue exiliado de la biblioteca al gallinero, pero a pesar de ello, finalmente alcanzó las cimas de la literatura mundial.
Despedido de la biblioteca y nombrado inspector avícola.
Quizás uno de los hechos más surrealistas de la historia de la literatura sea el momento en que el gobierno argentino despidió a Jorge Luis Borges de su cargo de bibliotecario debido a su oposición política. Pero la parte divertida pero humillante de la historia fue que fue nombrado inspector de aves de corral y conejos en los mercados locales. Esta decisión fue claramente un intento de quebrar el orgullo de un intelectual que había vivido entre libros durante años. Borges, que tenía un espíritu delicado y una mente llena de laberintos filosóficos, de repente se encontró ante el olor de los pájaros y el bullicio del mercado, cargo al que renunció inmediatamente después de ser notificado.
Las raíces ideológicas del peronismo y la división de clases
El peronismo se formó como un movimiento político basado en la justicia social y el nacionalismo, pero en la práctica condujo a una profunda división entre las masas trabajadoras y la clase intelectual. Juan Perón y su esposa Eva Perón obtuvieron un poder indiscutible gracias al apoyo de los Descamisados. Mientras tanto, escritores como Borges, arraigados en la cultura y el pensamiento liberal europeos, fueron presentados como enemigos de la nación y aristócratas antipopulares. Este conflicto de clases hizo que la ciencia y la literatura se enfrentaran a la voluntad populista del gobierno y creó una atmósfera asfixiante para las producciones artísticas independientes.
Insulto sistemático al campo de palabras.
Confiar la responsabilidad de inspeccionar la granja avícola a un bibliófilo no fue sólo un error administrativo, sino una técnica psicológica en política. Los regímenes totalitarios suelen intentar desacreditar la experiencia desplazando a las elites y asignándolas a trabajos irrelevantes y de baja categoría. Este fenómeno, que en sociología política se llama “degradación de las élites”, se implementó de manera manifiesta durante la era de Perón. Borges dijo más tarde con mordaz ironía que, en lugar de prohibir los libros, los dictadores prefieren hacer que el escritor forme parte de la máquina productora de carne para que su voz se pierda en el ruido de la subsistencia.
la reacción de Borges; Del aislamiento a los discursos apasionados
Después de renunciar al humillante trabajo que le ofrecían, Borges optó por otro camino en lugar del silencio. Él, que hasta entonces era una persona tímida, empezó a viajar mucho y a dar conferencias en diferentes ciudades de Argentina. Con su humor negro, convirtió la historia de la granja de pollos en una herramienta de propaganda contra la estupidez burocrática. Irónicamente, este período aumentó la popularidad de Borges entre la clase media y los estudiantes, quienes lo veían como un símbolo de un individuo solitario que se enfrentaba a la máquina estatal opresiva.
Ayer fue la santidad política
Una de las características destacadas de la era del peronismo fue la creación del Culto a la Personalidad en torno a Eva Perón. Conocida como la “Amada Primera Dama”, ejerció el poder blando del régimen. Borges estaba fuertemente en contra de esta santidad y la consideraba una forma de idolatría moderna. Mientras las masas consideraban sagrada a Eva, Borges criticó esta atmósfera en sus escritos secretos y en sus círculos privados como la “dictadura de las emociones”. Creía que cuando la política reemplace a la religión, la racionalidad será la primera víctima.
El efecto de la ceguera en la visión política
Lo interesante es que los problemas de visión de Borges empeoraron durante los mismos años de presión política. Dijo en broma que Dios ha matado dos pájaros de una flecha: le dio innumerables libros y la noche (ceguera) para estudiarlos. Esta ceguera gradual lo llevó a analizar el mundo exterior y la agitación política de Argentina a través del lente de la imaginación y la memoria. Mientras Perón intentaba recrear la realidad con propaganda, Borges, en su absoluta oscuridad, vio las verdades que estaban ocultas a los ojos de los videntes. Califica la política como un “melodrama superficial” que no merece una participación real.
La censura y el uso de metáforas multicapa
En la atmósfera asfixiante del peronismo, los escritores tuvieron que utilizar un lenguaje secreto. Borges disfrazó hábilmente sus críticas políticas en forma de historias de detectives o laberintos metafísicos. En sus obras hablaba del contraste entre orden y caos, lo que muchos críticos consideran un reflejo de la caótica situación que vivía la Argentina en esos años. Este estilo de escritura (Escritura Esotérica) hizo que los censores del régimen, que normalmente tenían un coeficiente intelectual bajo, no notaran la mordiente del texto y aceptaran las aparentes capas de la historia como historias de fantasía.
Reflejo de la época de Perón en el cine y el documental
El cine argentino ha discutido repetidamente el contraste entre Borges y Perón. Los documentales realizados sobre la vida de este escritor retratan el momento de su expulsión como un punto de inflexión en la historia intelectual de América Latina. Incluso en las películas de ficción hay personajes de inspiración Borges que se refugian en sus bibliotecas mentales contra la estupidez sistemática. Este enfrentamiento entre “bota” y “palabra” se ha convertido en uno de los principales temas del arte argentino, que hunde sus raíces en esos mismos años amargos y extraños.
psicología de las masas; ¿Por qué la gente amaba a Perón?
Desde el punto de vista de la psicología social, Perón había logrado dar un sentido de “identidad” a las clases desfavorecidas. Borges creía que este amor masivo es una especie de ceguera selectiva. En sus artículos, señaló que cuando la gente mira a un líder político como un salvador, pierde su responsabilidad individual. Calificó al peronismo como una especie de “epidemia de emociones” en la que el pensamiento crítico es víctima de consignas llamativas. Este análisis de Borges se enseña hoy como uno de los textos más precisos para comprender el populismo.
Un regreso triunfal a la Biblioteca Nacional
La historia siempre guarda extraños trucos bajo la manga. Después de la caída del gobierno de Perón a mediados de la década de 1950, Borges no sólo regresó al mundo del libro, sino que fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de Argentina. Él, que alguna vez fue inspector avícola, ahora se apoyaba en un manuscrito que era considerado el mayor tesoro escrito de su país. En su acto de juramentación dijo que este nombramiento es la victoria de las palabras sobre el caos. Este regreso simbolizó el fin de un período oscuro y el comienzo de una nueva era en la que la literatura volvió a ser reconocida.
Conceptos erróneos sobre las tendencias políticas de Borges
Muchos suponen erróneamente que Borges era un activista político radical. De hecho, odiaba la política y se autodenominaba “anarquista conservador”. Su oposición al peronismo fue más estética y moral que partidista. Creía que la política es una forma de vida impura que desgasta la mente. La idea errónea de que era simplemente un antiperonista ha hecho menos visibles los aspectos filosóficos más profundos de su crítica al Poder Absoluto.
La madre de Borges y su papel en la era de la asfixia
Leonor Acevedo, la madre de Borges, jugó un papel muy destacado en su vida, especialmente cuando la vista del escritor falló. Durante la era Perón, ella era quien le leía artículos y noticias a su hijo y lo ayudaba a escribir cartas de protesta. Es interesante saber que ni siquiera la familia Borges estuvo a salvo de las persecuciones del régimen y su madre y su hermana pasaron algún tiempo detenidas o bajo observación. Esta presión familiar profundizó el odio de Borges hacia la tiranía y lo convirtió en un acérrimo defensor de la libertad de expresión.
La relación entre el peronismo y el fascismo europeo
Muchos analistas históricos remontan las raíces del peronismo al fascismo italiano. Juan Perón pasó algún tiempo en Italia y modeló la forma de organizar a las masas de Mussolini. Borges, que amaba la literatura clásica europea, comprendía muy bien esta similitud y estaba aterrorizado de que su país tomara una dirección en la que las libertades individuales fueran sacrificadas por las consignas del nacionalismo. Advirtió en repetidas ocasiones que copiar los modelos autoritarios de Europa destruiría la cultura argentina.
La magia de las palabras contra las porras policiales
Un incidente menos escuchado es que durante uno de los discursos de Borges, un grupo de partidarios extremos de Perón intentó perturbar el parlamento. Sin miedo alguno, Borges siguió hablando, apoyándose sólo en su bastón. Creía que “las ideas son más duras que las balas”. Esta confianza en uno mismo provocada por el conocimiento provocaba escalofríos en el cuerpo de quienes sólo entendían el lenguaje de la fuerza. Utilizando lógica formal y argumentos filosóficos, demostró lo absurdo de las afirmaciones del régimen, algo que ningún arma podría hacer.
La economía inflacionaria y el declive de la clase media
La era de Perón estuvo asociada con ciertas políticas económicas que trajeron prosperidad a las masas en el corto plazo, pero en el largo plazo trajeron una inflación severa. Borges, que provenía de una familia próspera pero no necesariamente rica, fue testigo de la caída del poder adquisitivo de intelectuales y artistas. Bromeó que durante la época de Perón el precio del pan superaba al precio de los libros. Este problema hizo que muchos escritores realizaran trabajos secundarios (¡como la inspección de granjas de pollos!) para ganarse la vida, lo que provocó una disminución en la calidad de las producciones culturales en ese momento.
La diferencia entre Borges y Marx al abordar el poder
Es muy instructivo comparar a Borges con otros grandes escritores latinoamericanos como Gabriel García Márquez. Mientras Marx se acercó al poder para utilizarlo con fines benévolos, Borges siempre mantuvo una distancia crítica e incluso aristocrática del poder. Creía que el escritor no debía dejarse contaminar por el mundo de la política. Esta perspectiva moral lo hizo soportar las presiones más duras durante la era de Perón, pero nunca se negó a escribir una sola línea en alabanza al régimen, comportamiento que lo convirtió en la brújula moral de Argentina.
Reflejando la Argentina de Perón en la historia de “A”
Algunos críticos creen que el famoso cuento “El Aleph” es un reflejo del deseo de Borges de encontrar un punto fijo y una verdad absoluta en un mundo que se derrumba y cambia rápidamente. El caos de la era Perón y la inestabilidad política llevaron a Borges a buscar conceptos eternos. A, que es el punto desde donde se pueden ver todas las partes del mundo, es en realidad un intento de escapar de las limitaciones de tiempo y espacio que la dictadura impone a los humanos. Al crear esta obra, dio una respuesta cósmica a las humillaciones terrenales del gobierno.
¡Cuando Borges se inspiró en las gallinas!
Aunque Borges no aceptó el trabajo de inspector de pollos, sus amigos bromearon diciéndole que debería escribir una historia de detectives sobre el asesinato de un gallo por una gallina en un laberinto de paja. Este sentido del humor entre los amigos de Borges era una forma de soportar la amargura de la época. Es interesante que en algunas de sus notas dispersas haya referencias al mundo de las aves, lo que muestra la influencia inconsciente de ese extraño mensaje en su mente creativa. Demostró que incluso un insulto estatal puede convertirse en una memoria literaria.
El legado del peronismo en la Argentina actual
El peronismo nunca murió en Argentina; Más bien, se reprodujo en diferentes formas. Borges estuvo preocupado por esto hasta el final de su vida. Consideró que este pensamiento quedó como un “virus mental” en la cultura política argentina. La visión de Borges sobre este fenómeno se utiliza hoy para entender la política en muchos países en desarrollo. Nos enseñó que la democracia sin educación y cultura puede convertirse fácilmente en una herramienta para que los autócratas lleguen al poder, un hecho que sigue siendo cierto en este siglo.
Respuesta a una pregunta: ¿Realmente Borges le tenía miedo a Perón?
En respuesta a esta pregunta, cabe decir que el miedo de Borges no era de tipo físico, sino Tenía miedo de la “vulgaridad”. Temía que un lenguaje hermoso y un pensamiento profundo dieran paso a lemas vacíos. Su valentía al renunciar a su puesto en el gobierno y defender sus posiciones demostró que creía en el honor de la palabra por encima de todo. Su vida bajo la sombra del peronismo es una gran lección para todos los artistas: que el poder político es transitorio, pero una obra creada sobre la base de la verdad y la belleza permanecerá eterna.




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