la impresionante captura del Dragon Jet realizada por el telescopio James Webb; Erupción de fuego en el corazón de un bebé protagoniza un médico

la impresionante captura del Dragon Jet realizada por el telescopio James Webb; Erupción de fuego en el corazón de un bebé protagoniza un médico

El Telescopio Espacial James Webb ha capturado una vez más uno de los momentos más turbulentos pero hermosos del nacimiento de una estrella al registrar una imagen única. Apodado el “chorro del dragón” debido a su aparente parecido con el aliento de fuego de una criatura mítica, es una compleja colección de ráfagas de material expulsado desde las profundidades de un cúmulo estelar joven. En este informe, examinamos la estructura de los flujos de salida de HH288 y el papel vital de estos chorros en el mantenimiento de la supervivencia de las estrellas jóvenes. Si quieres saber cómo el telescopio Webb ha revelado los secretos ocultos de la formación estelar al penetrar las capas de polvo cósmico, no dejes de leer este artículo. Únase a nosotros mientras exploramos los detalles de este caos diseñado en el espacio en un viaje interestelar.


Conocimiento raro:
La velocidad de los materiales arrojados por el chorro de dragón alcanza los 200 km/s; ¡Esto significa que la sustancia puede recorrer la distancia de Teherán a Mashhad en menos de 5 segundos!

Lo que se ve no es sólo un simple chorro, sino un complejo conjunto de ráfagas de material expulsado desde múltiples estrellas jóvenes simultáneamente. Esta estructura, conocida como Dragon Jet, es un raro ejemplo del hermoso caos en el corazón del proceso de formación estelar. Con una claridad sin precedentes, la imagen del Dragon Jet ha permitido ver detalles que antes sólo eran intuibles. En esta escena, el nacimiento de las estrellas no se ve de forma tranquila y ordenada, sino tenso, dinámico y acompañado de la expulsión de materia al espacio. Estas son las características que han convertido al chorro del dragón en una de las imágenes científicas más importantes de los últimos años.

¿Qué es exactamente un chorro de dragón y por qué se llama así?

El nombre científico de esta estructura es HH288 Protostellar Outflow Complex. Sin embargo, desde que la región fue observada por primera vez en la década de 1990, su parecido general con la forma de un dragón mítico ha llevado a los astrónomos a llamarla informalmente Dragon Jet. En la nueva imagen, el cuerpo principal del dragón se puede ver como un chorro casi recto que parece llamas. Las ramas y suberupciones se han extendido en diferentes direcciones y han formado una imagen compleja y de múltiples capas.

El color rojo dominante en esta imagen se debe a la radiación del hidrógeno molecular (Hidrógeno Molecular), que se calienta mediante intensos choques y emite luz infrarroja. Estos choques se crean cuando el material es expulsado de las estrellas jóvenes a gran velocidad y choca con el gas circundante. Lo que hace especial la imagen de James Webb es su capacidad para resolver estas estructuras en la longitud de onda del infrarrojo cercano. Esta alta resolución muestra que el Dragon Jet no es un único flujo, sino el resultado de la actividad simultánea de varias protoestrellas en un cúmulo compacto.

¿Por qué las estrellas jóvenes expulsan materia?

Contrariamente a la creencia popular, las estrellas no nacen con su tamaño y masa finales desde el principio. En la fase de protoestrella, el núcleo en formación absorbe continuamente materia de la nube de gas circundante. Parte de esta materia se distribuye alrededor de la protoestrella en forma de disco plano, que más tarde puede convertirse en el lugar de nacimiento de los planetas. Pero este proceso tiene un problema fundamental.

Según la ley de conservación del momento angular, cuanto más pequeño es un objeto, más rápido debe girar. Si toda la materia absorbida se queda sin vía de escape, la protoestrella gira tanto que prácticamente colapsa. La solución de la naturaleza a esta crisis es crear chorros y salidas. Estos estallidos expulsan parte del exceso de masa y momento angular, lo que permite que la protoestrella siga creciendo.

En el chorro de dragón, este proceso se ve con notable intensidad. El material se aleja de las protoestrellas a una velocidad de entre 100 y 200 km/s. Esta alta velocidad sugiere que los flujos de salida desempeñan un papel vital en la regulación del nacimiento de estrellas, en lugar de ser simplemente un fenómeno lateral o decorativo en el cielo.

Hermoso caos en el corazón de un denso cúmulo estelar

Observaciones anteriores mostraron en esta zona sólo dos flujos casi perpendiculares entre sí. Pero la nueva foto candente de James Webb revela que la realidad es mucho más complicada. Se han identificado al menos cinco o incluso seis corrientes distintas, todas ellas provenientes de la misma región central. Esto sugiere que en el corazón del chorro del Dragón, un denso cúmulo de protoestrellas está creciendo y entrando en erupción simultáneamente.

Este caos estructural es muy valioso para los astrónomos. Porque demuestra que el nacimiento de las estrellas no siempre ocurre de forma individual y regular. En muchos casos, se forman múltiples protoestrellas muy juntas y sus flujos de salida interfieren entre sí. El resultado de tal situación son estructuras complejas y entrelazadas como el chorro del dragón, que muestra claramente la frontera entre el orden físico y el caos cósmico.

¿Por qué es tan importante el chorro de dragón para comprender el nacimiento de las estrellas?

Lo que distingue al Dragon Jet de muchos otros ejemplos conocidos es la masa de las protoestrellas involucradas. Estos objetos pertenecen a la categoría de protoestrellas de masa intermedia, es decir, tienen varias veces la masa del Sol, pero no son tan masivas como las estrellas. Este rango de masas ha despertado desde hace años menos interés, porque son más difíciles de observar que las estrellas de baja masa y al mismo tiempo menos espectaculares que las estrellas muy masivas.

Los chorros de estrellas de baja masa suelen tener una estructura bipolar, estrecha y regular. Por el contrario, las salidas de estrellas masivas son a menudo muy turbulentas y transforman fuertemente el entorno circundante. Dragon Jet está exactamente en el medio de estos dos modos. No es tan ordenado que pueda ser fácilmente interpretado, ni tan desordenado que sea imposible analizarlo. Esta característica convierte a este sistema en un laboratorio natural para estudiar el papel de las estrellas de masa intermedia en la regulación de su entorno de nacimiento.

¿Cómo se ve la formación automática de estrellas en Dragon Jet?

Una de las preguntas fundamentales en astrofísica es por qué no todo el gas de una nube molecular se convierte en estrella. Si no existieran mecanismos de restricción, la formación de estrellas podría proceder de manera explosiva. Las salidas y jets son uno de los factores más importantes en este ajuste automático. Al expulsar materia, controlan el crecimiento de la protoestelar y transforman el entorno circundante.

En Jet Dragon, este proceso se ve muy claramente. Varias protoestrellas están expulsando material al mismo tiempo y estas eyecciones interfieren entre sí. El resultado es una dispersión de gas y una disminución de la densidad del medio ambiente, lo que podría haber proporcionado más material para el nacimiento de nuevas estrellas. En pocas palabras, estos chorros impiden que todo se convierta en estrellas.

Esta imagen muestra que es probable que las estrellas de masa intermedia desempeñen un papel importante en la regulación de la tasa de formación estelar en cúmulos densos. No sólo crecen por sí solos, sino que con sus erupciones moldean el futuro de toda la región. Este punto puede afectar seriamente la revisión de los modelos teóricos de formación estelar.

¿Por qué el telescopio James Webb reveló estos detalles?

Las imágenes anteriores de esta zona fueron tomadas principalmente con telescopios que no eran lo suficientemente sensibles al infrarrojo. Muchas de estas regiones están ocultas a la luz visible porque el polvo interestelar absorbe la luz. El telescopio espacial James Webb, con su capacidad de observar en el infrarrojo cercano, puede penetrar estas nubes de polvo y revelar estructuras ocultas.

En la imagen del chorro del dragón, esta característica ha provocado que se vean corrientes que antes no se podían detectar. Múltiples líneas rojas en diferentes direcciones son signos de shocks activos y erupciones simultáneas. Este nivel de detalle permite a los astrónomos estimar mejor el número de protoestrellas, la dirección del movimiento del material e incluso las interacciones entre los flujos de salida.

En otras palabras, James Webb no sólo ha presentado una bonita imagen, sino que ha abierto una nueva ventana a la compleja física del nacimiento de las estrellas. Estos datos serán la base de futuras investigaciones y observaciones adicionales en longitudes de onda milimétricas y de radio.

¿Cuál será el futuro de la investigación sobre Jet Dragon?

El equipo que realizó estas observaciones está preparando un estudio exhaustivo utilizando todos los datos. Están previstas más observaciones en otras longitudes de onda para determinar con mayor precisión las características físicas de este sistema. La combinación de datos infrarrojos, milimétricos y de radio puede proporcionar una imagen tridimensional del flujo de material en esta zona.

Este tipo de investigaciones no se limitan al conocimiento de un fenómeno específico. El Dragon Jet puede convertirse en un modelo para comprender el papel de los cúmulos protoestelares en las galaxias jóvenes. Esto significa que sus resultados, más allá de una imagen espectacular, también afectarán a nuestra comprensión de la evolución de las galaxias.

Ingeniería cósmica: ¿Cómo los jets se convierten en arquitectos del espacio interestelar?

Cuando miramos el Dragon Jet, no deberíamos verlo simplemente como basura espacial; Más bien, estos chorros son los verdaderos arquitectos de los cúmulos estelares. De hecho, la enorme energía cinética inyectada en las nubes moleculares por estas erupciones provoca turbulencias a gran escala. Esta turbulencia evita el colapso repentino e indiscriminado de las nubes de gas y provoca que el proceso de formación de estrellas en las galaxias tenga un flujo continuo de miles de millones en lugar de una explosión de corta duración. Los chorros de dragón en realidad representan una “retroalimentación positiva” en ingeniería cósmica que mantiene el equilibrio entre la gravedad y la presión en el corazón de los cúmulos densos.

El fenómeno de los choques doblados: pistas de colisión en el vacío

Uno de los detalles más sutiles que James Webb capturó en el Dragon Jet son las estructuras llamadas “Bow Shocks”. Estas estructuras son exactamente iguales a las olas que se forman frente al pecho de un barco en movimiento. En el vacío del espacio interestelar, cuando las partículas en chorro chocan con gases estacionarios a velocidades supersónicas, se forma una capa compacta y brillante, cuya temperatura alcanza miles de grados. Analizar la forma de estos arcos en la imagen HH288 permite a los astrónomos reconstruir la historia de las erupciones; Es como si cada arco fuera un fósil de una erupción de fuego que ocurrió hace miles de años y ahora está congelada en la extensión del espacio.

Preguntas frecuentes (Preguntas frecuentes inteligentes)

1. ¿Por qué se utiliza un telescopio infrarrojo para observar el chorro del dragón?

Las nubes de polvo, que son el lugar de nacimiento de las estrellas, absorben completamente la luz visible e impiden la visibilidad dentro de la nebulosa. Pero las ondas infrarrojas tienen una longitud de onda larga y pueden atravesar partículas de polvo y revelar detalles ocultos. Utilizando esta característica, el telescopio James Webb ha registrado el mapa físico y térmico más preciso del Dragon Jet.

2. ¿Tenía nuestro sol también un chorro parecido a un dragón en el momento de su nacimiento?

Sí, según los modelos astrofísicos, el Sol también tenía fuertes salidas dipolares en su etapa preestelar. Estos chorros se encargaban de disipar el exceso de momento angular para que el Sol pudiera estabilizarse sin desintegrarse. La diferencia es que el sol es una sola estrella, mientras que el chorro del dragón es el resultado de un grupo de estrellas.

3. ¿Qué significa el nombre HH288 en términos astronómicos?

El término HH significa objetos Herbig-Haro y lleva el nombre de dos destacados astrónomos en este campo. Estos objetos son en realidad partes brillantes de nebulosas que se crean por la colisión de chorros estelares con gases ambientales. El número 288 también indica el número de fila de este objeto en el catálogo completo de objetos de Herbig-Harrow.

4. ¿A qué distancia está el Dragon Jet de la Tierra y en qué constelación se encuentra?

Este complejo se encuentra aproximadamente a 1500 años luz de la Tierra en la constelación de Andrómeda. Debido a esta gran distancia, la luz registrada por James Webb se remonta a hace unos 15 siglos. Esta distancia permite a los científicos estudiar el proceso de formación de estrellas en un entorno similar al vivero estelar del Sol.

5. ¿Cuál es la diferencia entre chorros estelares y vientos solares?

Los chorros estelares son erupciones muy concentradas, estrechas y de alta velocidad que ocurren sólo cuando las estrellas están en su infancia. Por el contrario, el viento solar es una corriente de partículas cargadas que se propaga de forma esférica en todas direcciones durante la vida de la estrella. La potencia y la masa transferidas en los chorros es miles de veces mayor que la del viento solar normal.

6. ¿Qué sucede si la Tierra se interpone en el camino de uno de estos chorros?

Estar en el camino directo de un chorro estelar sería desastroso para cualquier planeta porque la energía radiante y las partículas energéticas destruirían su atmósfera. Sin embargo, debido a la inmensidad del espacio y la baja densidad de estos chorros a largas distancias, la probabilidad de tal colisión es muy pequeña. De hecho, estos chorros allanaron el camino para la formación estable de sistemas planetarios al limpiar el entorno circundante.

conclusión

La imagen del Dragon Jet capturada por el telescopio James Webb es más que una simple pintura cósmica: es un documento vital de la intrincada ingeniería de la naturaleza en el nacimiento de las estrellas. Al examinar de cerca HH288, descubrimos cómo las ardientes explosiones de material previenen el colapso de las protoestrellas y restablecen el equilibrio de los cúmulos de estrellas ajustando su momento angular. La resolución infrarroja de la web nos mostró que el orden y el caos en el espacio son dos caras de la misma moneda, y que son estas interacciones caóticas las que dan forma al futuro de las galaxias. Comprender estos procesos no sólo mejora nuestro conocimiento de la física estelar, sino que también arroja luz sobre los orígenes de nuestro propio sistema solar.

آفلاین ویندوز 11 بدون اینترنت واقعاً حذف شد؟
Estudio adicional:

Puedes ver la foto en alta resolución en Flickr.

¿Qué parte de esta imagen te sorprendió más?

¿Está interesado en la similitud de las estructuras cósmicas con las criaturas mitológicas o en la física compleja detrás de estas erupciones masivas? Comparta sus pensamientos y preguntas sobre el poder del Telescopio James Webb en la sección de comentarios para que juntos podamos penetrar más profundamente en los misterios del cielo.

la impresionante captura del Dragon Jet realizada por el telescopio James Webb; Erupción de fuego en el corazón de un bebé protagoniza un médicola impresionante captura del Dragon Jet realizada por el telescopio James Webb; Erupción de fuego en el corazón de un bebé protagoniza un médico

Dr. Alireza Majidi

Médico, autor y fundador del blog “Un Doctor”

Dr. Alireza Majidi, autor y fundador del blog “Un Doctor”.
Con más de 20 años de escritura continua “mixta” en el campo de la medicina, la tecnología, el cine, el libro y la cultura.
¡Que juntos pensemos diferente!