¿Por qué las tormentas parecen un vórtice visto desde un satélite, pero no de cerca? | un doctor

¿Por qué las tormentas parecen un vórtice visto desde un satélite, pero no de cerca? | un doctor

A veces vemos imágenes de satélite en las que la tormenta gira como un gran y regular vórtice. Las nubes son anillos y el ojo de la tormenta está en el centro. Pero cuando la misma tormenta azota las ciudades, la gente sólo ve fuertes lluvias, viento, truenos y un cielo oscuro. No se menciona ese espectacular diseño en espiral. Esta diferencia es curiosa. Por qué lo que desde lejos parece una gran noria, de cerca no es más que caos, lluvia y viento.

Un huracán es en realidad un gran sistema de presión y temperatura donde el aire se eleva, se enfría, se condensa y se convierte en nubes. Este mismo mecanismo crea un patrón regular cuando se ve a escala continental. Pero a escala urbana, este orden se ve en forma de parches de nubes y precipitaciones. Entre ellos, son muy importantes el papel de la rotación de la Tierra, la diferencia de temperatura entre el océano y la atmósfera y la formación de corrientes espirales. Comprender este proceso ayuda a comprender por qué se ve una “tormenta similar a un tornado desde un satélite”, pero no nos sentimos así en la Tierra.

Ver una tormenta desde arriba es como mirar una ciudad en un mapa. Todo parece en orden. Pero cuando caminamos por la calle, sólo se ven los detalles. Esta diferencia de escala explica toda la historia.

1- Por qué la estructura de las tormentas a gran escala se dispara

Las grandes tormentas se forman por la diferencia de temperatura entre la superficie cálida del océano y el aire frío que se encuentra encima. El aire caliente es más ligero y asciende. Este ascenso obliga a aspirar el aire desde la periferia hacia el centro. Cuando este flujo se combina con la rotación de la Tierra, una fuerza conocida como fuerza de Coriolis desvía la trayectoria del aire y lo retuerce formando una espiral.

En imágenes de satélite vemos una enorme colección de nubes continuas que han seguido esta rotación. Las nubes son áreas donde el aire húmedo ha ascendido y se ha enfriado. Entonces, el diseño en espiral es un mapa de la trayectoria del movimiento del aire. Este movimiento es real y físico, no una “ilusión óptica”.

Pero en la Tierra estamos en medio de este enorme sistema. Para nosotros, estas corrientes masivas se manifiestan como vientos fuertes, cambios de dirección del viento o lluvia intermitente. El contorno no es visible, porque nuestros ojos no pueden ver toda la estructura a varios cientos de kilómetros a la vez. El resultado es que de cerca la tormenta parece caótica, mientras que desde arriba está muy estructurada.

2- El ojo de la tormenta y el concepto erróneo de “embudo”

En el centro de algunas tormentas se ve una parte relativamente tranquila, que se denomina ojo de la tormenta. Alrededor de este ojo se forma una enorme pared de nubes, que se llama Eyewall. Esta imagen, vista desde un satélite, parece la boca de un gran vórtice.

Pero este embudo no es como el embudo de los pequeños tornados. En los tornados, el flujo de aire se concentra en una columna estrecha. En las grandes tormentas, la escala es de varios cientos de kilómetros y el aire se mueve a través de diferentes capas de la atmósfera. Esta estructura se asemeja a un sistema dinámico de múltiples capas donde el ascenso, el descenso, la condensación y la evaporación ocurren simultáneamente.

Cuando estamos en el suelo, sólo miramos hacia una parte de la pared del ojo. Es decir, experimentamos la tormenta no como un “círculo completo”, sino como una “parte del círculo”. Por este motivo, nuestra mente no percibe un embudo o una imagen circular. El ojo de la tormenta sólo puede verse claramente cuando un instrumento aéreo o un satélite puede registrar toda la estructura desde arriba.

3- El papel de la rotación terrestre: por qué la dirección de las tormentas es diferente

La rotación de la tierra hace que el movimiento del aire se desvíe. Este fenómeno es la fuerza de Coriolis. En el hemisferio norte, los huracanes giran principalmente en el sentido contrario a las agujas del reloj y en el hemisferio sur, principalmente en el sentido de las agujas del reloj. Esta diferencia de dirección es uno de los signos importantes de la influencia de la rotación de la Tierra en el patrón espiral.

Pero desde la superficie de la tierra esta diferencia no se nota. Las ciudades experimentan sólo una pequeña porción de la tormenta. La dirección del viento puede cambiar en cuestión de horas y a nosotros nos parece un desastre. Mientras que desde arriba, los mismos cambios muestran que el sistema gira armoniosamente.

La rotación de la Tierra también afecta la forma en que se forman los brazos espirales. Estos brazos son los caminos por donde el aire asciende, se convierte en una nube y luego parte del aire es empujado a gran altura. Cuando los satélites registran estos brazos, se crea un patrón que parece pinturas en espiral. Lo que vemos como un “torbellino visto desde un satélite” es el resultado de esta compleja interacción.

4- Por qué desde la superficie de la tierra sólo se puede sentir “la lluvia y el viento”

Existe una diferencia fundamental entre lo que vemos desde arriba y lo que sentimos en el suelo, lo que se conoce como efecto escala. Los satélites ven todo el sistema en un solo cuadro. Sólo vivimos en tu lugar. Por tanto, el patrón regular se convierte en experiencias fragmentadas.

En el suelo, edificios, montañas y valles cambian la dirección del viento. La fricción de la superficie reduce la velocidad del viento y le produce turbulencias. Este trastorno hace que la estructura espiral parezca “rota”. Sin embargo, a mayor altitud, el aire se mueve más libremente y las espirales se forman con mayor claridad.

La lluvia tampoco siempre es uniforme. En algunas partes de la tormenta llueve más y en otras menos. Cuando estemos en la ciudad, es posible que nos encontremos con una banda de lluvia. Por eso nuestra mente ve una tormenta como una serie de ondas dispersas en lugar de un sistema unificado.

Esta diferencia de percepción es la razón principal de la pregunta de por qué una tormenta parece un vórtice desde arriba, pero no crea esa sensación de cerca.

5- El papel de las imágenes satelitales y qué vemos exactamente

Cuando los satélites toman fotografías de una tormenta, en realidad están registrando las nubes que se encuentran en la atmósfera superior. Estas nubes son el resultado del proceso de condensación en movimientos ascendentes. En las cámaras de espectro visible e infrarrojo, el contraste entre las nubes espesas y el aire seco es más visible. Este contraste hace que los brazos en espiral parezcan líneas brillantes sobre un fondo oscuro.

De hecho, los satélites crean un “mapa de calor y nubes” de la tormenta. Pero en la Tierra sentimos el aire más que las nubes. Hace viento, llueve y nuestra visibilidad se limita a unos pocos kilómetros. Por esta razón, se forma una profunda diferencia entre la experiencia humana y las imágenes de satélite.

Además, el software de procesamiento de imágenes a veces aumenta el contraste para aclarar los límites. Esto no cambia la realidad física, pero hace que el patrón en espiral sea más llamativo. El resultado es que “por qué una tormenta es visible desde un satélite de vórtice” tiene una respuesta visual: vemos una visión estructural, no una turbulencia local.

Desde un punto de vista científico, las imágenes de satélite permiten a los meteorólogos predecir la dirección del movimiento, la intensidad de las precipitaciones y el cambio de dirección del viento. Pero para alguien que está dentro de la tormenta, la imagen mental se parece más a una escena de lluvias incesantes y vientos repentinos. En realidad, hay dos verdades. Una es la verdad a gran escala que es ordenada y la otra es la verdad local que parece caótica.

6- Por qué no toda tormenta es como un vórtice perfecto

A veces las tormentas parecen perfectamente simétricas en las imágenes, pero otras veces tienen formas irregulares y alargadas. La razón de esta diferencia es el entorno circundante de la tormenta. Si la tormenta se mueve sobre un océano cálido y los perturbadores vientos cortantes son débiles, su estructura se vuelve más regular. Pero si se acerca a tierra o encuentra corrientes más fuertes, los brazos espirales se rompen y la tormenta adquiere una forma asimétrica.

Un fenómeno llamado cizalladura vertical del viento puede inclinar el centro de la tormenta. En este caso el aire ascendente y descendente ya no están alineados. Por lo tanto, el patrón de vórtice se ve más débil. En la superficie de la Tierra, una tormenta de este tipo se siente de forma más difusa. Es posible que las personas ni siquiera se den cuenta de que son parte de un sistema más grande.

Además, la temperatura y la humedad de la superficie juegan un papel importante. Si la tormenta llega a una zona más fría, la energía térmica que obtendrá del océano será menor. Esta reducción de energía ralentiza la rotación. Los brazos en espiral desaparecen gradualmente. Desde el satélite, la tormenta parece más bien una mancha de nubes irregulares.

Entonces, otra respuesta a la misma pregunta clave “por qué se ve una tormenta desde un satélite de vórtice” es que ser un vórtice depende de las condiciones. Una tormenta parece un ser vivo que crece, se rejuvenece y luego se calma. En cada etapa, encuentra una cara diferente.

7- La relación entre la energía del océano y la forma de la tormenta

Los grandes huracanes son máquinas que funcionan con la energía térmica del océano. La superficie del agua cálida aumenta la evaporación. El vapor de agua sube, se enfría y libera calor latente. Esta liberación de energía impulsa un mayor ascenso. Como resultado, el aire vuelve a ser aspirado desde la periferia hacia el centro.

Este ciclo crea una estructura que se refuerza a sí misma, lo que se denomina ciclo de retroalimentación positiva. Cuanto más cálido es el océano, más coherente y espiral es la tormenta. Por eso las tormentas más poderosas se forman sobre aguas cálidas.

Cuando la tormenta toca tierra, pierde esta fuente de energía. La fricción aumenta con la superficie de la tierra. Las montañas interrumpen el flujo de aire. Debido a esto, la estructura en espiral colapsa. En la Tierra, la tormenta continúa en forma de fuertes lluvias e inundaciones, pero ya no es “todo un vórtice” como antes.

En este punto, se puede ver nuevamente la misma diferencia. Si se mira desde un satélite, se puede ver que la espiral está desapareciendo lentamente. Si alguien está en el suelo, sólo siente la intensidad de la lluvia o el viento. Estas dos perspectivas, cuando se combinan, dan una imagen realista y de múltiples capas de la tormenta.

resumen

Las tormentas se forman debido a las diferencias de temperatura y humedad y, cuando se ven a gran escala, tienen un patrón en espiral. La rotación de la Tierra desvía los vientos y crea patrones de remolinos que son muy claros en las imágenes de satélite. Pero en la Tierra experimentamos sólo una pequeña parte de este sistema masivo, y el resultado parece un caos. Las tecnologías de observación desde el espacio registran las nubes altas, no los detalles locales de la superficie. A medida que la tormenta se acerca a tierra y pierde energía, el patrón en espiral se desvanece gradualmente. Sin embargo, la estructura general todavía nos muestra que la tormenta es un sistema regular y explicable. Comprender esta diferencia de perspectiva ayuda a comprender por qué las tormentas parecen vórtices de satélites, pero no crean esa sensación en tierra.

Preguntas comunes

Pregunta: ¿Todos los huracanes tienen un ojo central claro?
Respuesta: No. Sólo las tormentas fuertes y organizadas tienen la vista clara. Las tormentas más débiles suelen tener un centro confuso y aparecen como una masa de nubes en las imágenes.

Pregunta: ¿Por qué los huracanes giran en sentido antihorario en el hemisferio norte?
Respuesta: Por efecto de la fuerza de Coriolis. La rotación de la Tierra desvía la dirección del movimiento del aire y esta desviación es diferente en cada hemisferio.

Pregunta: ¿Son los huracanes similares a los tornados en embudo?
Respuesta: No. Los tornados son mucho más pequeños y se concentran en una columna. Las tormentas están más extendidas y se extienden a lo largo de cientos de kilómetros.

Pregunta: ¿Los satélites muestran una imagen real o está manipulada?
Respuesta: La imagen original es real, pero el contraste se ha mejorado para mayor claridad. Esto no cambia la forma física de la tormenta.

Pregunta: ¿Por qué no sentimos la rotación cuando estamos en una tormenta?
Respuesta: Porque somos a escala local. Lo que percibimos es sólo el cambio en el viento y la lluvia, no el patrón general.

Pregunta: ¿El calentamiento de los océanos hará que los huracanes se vuelvan más espirales?
Respuesta: La calefacción puede proporcionar más energía. Esta energía crea patrones más coherentes y aumenta la probabilidad de que se formen tormentas más fuertes.

¿Por qué las tormentas parecen un vórtice visto desde un satélite, pero no de cerca? | un doctor

Dr. Alireza Majidi

Médico, autor y fundador del blog “Un Doctor”

Dr. Alireza Majidi, autor y fundador del blog “Un Doctor”.
Con más de 20 años de escritura continua “mixta” en el campo de la medicina, la tecnología, el cine, el libro y la cultura.
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